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Sobre mí

Hola, soy Maria Luisa Pimentel y llevo 14 años ayudando a que personas como tú encuentren el bienestar a través de las terapias manuales.

Mis clientes destacan de mí el calor de mis manos y la tranquilidad y relajación en la que se encuentran tras una sesión de masaje y el cambio a mejor que el masaje supone en sus vidas.

 

Todo comenzó cuando en 2006 me di un masaje de shiatsu y sentí tanta paz, relajación y conexión con mi cuerpo, que en ese mismo momento me dije que quería aprender a darlo para transmitir ese bienestar a todo el que lo necesitara.

 

Así, en 2009 ya estaba titulada como profesional oficial (Shiatsupractor) por la Escuela Japonesa de Shiatsu en Madrid (EJS).

 

Durante 2 años más formé parte del grupo de trabajo e investigación de la Escuela Japonesa de Shiatsu en el que se perfeccionan y amplían los tratamientos y técnicas avanzadas de Shiatsu, obteniendo el Título Superior de Jyuku Shiatsupractor.

 

Desde 2013 estoy certificada en Ken Yamamoto Technique para tratar la Lumbalgia.

Y aunque el shiatsu es la base de mis terapias, el cuerpo es un todo, de ahí que haya seguido estudiando otras técnicas para lograr alcanzar ese bienestar integral:

Especialista en Masaje Facial Japonés y técnicas de Ritual Imperial de Juventud.

 

Certificada en la Ken Yamamoto Technique en procedimientos de equilibrio lumbar y molestias en la columna vertebral.

 

Técnica avanzada en Auriculoterapia.

 

Reflexología especialista en técnicas de estrés y ansiedad.

 

Especialista en Drenaje Linfático Manual (Vodder).

 

Especialista en técnicas de fertilidad para parejas.

 

Certificada en el Método Rubio de masaje de cólicos del lactante y Especialista en Shiatsu para bebés.

 

Reflexóloga infantil especialista en técnicas respiratorias y digestivas.

Toda esta formación, conocimientos y experiencia es la que pongo a tu disposición para que, juntos, aliviemos esos dolores y molestias y logres ese momento de paz y relajación.

Ahora es el momento de alejar las tensiones y las preocupaciones diarias. Es el momento de regalarte un masaje con el que consigas olvidar la última vez que sentiste dolor, agotamiento, o simplemente, escápate de la rutina y sumérgete en ti, en tu cuerpo, en tu respiración, en una relajación absoluta.

¿Por qué Nagaiki?

Nagaiki, en japonés, significa respira profundo, vive largo.

 

Cuando respiras profundamente, cambia tu cuerpo, cambia tu mente, cambia tu relación con todo lo que te rodea. Te sientes libre, entras en contacto con tu SER y es entonces cuando te llenas de TI y se produce el cambio que mejora tu calidad de vida.

 

¡RESPIRA, VIVE, …¡NAGAIKI!

Un poco más sobre mí

Tengo dos títulos que avalan que estudié Empresariales y ADE… Siempre tuve claro que la aventura empresarial era mi destino. Estructurar, planificar, analizar puntos fuertes y débiles, y la pasión por los números y las cuentas claras es lo que me llevo de ambas carreras (y también de unos padres muy metódicos).

 

Siempre me ha gustado dar masajes y por supuesto, ¡recibirlos!

 

A la empresa que me despidió tengo que agradecerle que entre los beneficios para los empleados había masajes de varios tipos, y como ya había recibido masajes de fisioterapia, probé el masaje shiatsu y me enamoró de tal forma, que dos meses después ya estaba aprendiendo la terapia (¡gracias, Macarena!). Un viaje que empecé como plan B y en el que ahora pongo toda mi pasión.

 

Aprendiz y curiosa por naturaleza, no he dejado de estudiar terapias que complementen mi formación de shiatsu, como auriculoterapia, reflexología podal, masaje facial japonés, etc. Todo ello con la finalidad de permitir que el cuerpo ponga en marcha esa maquinaria tan perfecta y todo su potencial se dirija a lograr la autocuración.

Tremendamente apasionada, pongo toda mi energía en todo lo que hago. Soy inquieta y busco nuevos retos continuamente. Uno de mis lemas es «si hay miedo, hay camino», y por eso estoy aquí, emprendiendo esta aventura de la que ya formas parte, si has llegado hasta aquí.

 

Me encanta viajar, compartir tiempo con la familia y amigos (no me pierdo un plan! :)) y reírme y re-descubrir la vida con mis dos pequeños. Gracias, sois mi energía diaria.

 

Nagaiki Shiatsu son Ruth y Dani, mis timoneles, sin los cuales nunca habría empezado esta aventura y los que mantienen el barco siempre en rumbo; mi madre, mi ancla, mis pies en la tierra, siempre vigilante para que no vaya a la deriva; Luis, mi palo mayor, el eje central, quien me sujeta, soporta y se mantiene firme cuando lo necesito; Marina y Marcos, mis velas, mi viento, mi energía, nunca dejéis de empujar; y por supuesto, mi padre, mi norte, mi guía. GRACIAS.

Y no me olvido de Juan Fernando, Chema y Josele. Gracias a todos vosotros que os habéis dado un masaje y habéis sentido la experiencia NAGAIKI, respira, vive… ¿Zarpamos?